Cuando el hombre no es perfecto

Vean esta forma de colocar un monumento, y cómo el hombre por ser tan imperfecto acaba con la perfecta puesta de la estatua. Tremendo descuido.



Envía a Facebook / Envía a Twitter

Haz un comentario

Suscríbete a nuestro boletín:

Patrocinadores



¿Te interesa patrocinar Mierdas.es?