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Un señor va a donde un sacerdote para confesarse y le dice: -Padre, deseo confesarme con usted. Me siento muy mal porque le tengo fobia a las mujeres, y cada vez que veo una, la agarro a golpes. El sacerdote le dice: -Bueno, hijo mÃo, lo importante es que estés arrepentido. Yo no te voy a hacer rezar padres nuestros, sólo debes hacer lo siguiente: apenas salgas a la calle, le das 50 dólares a la primera mujer que veas y de esa forma serás perdonado. -El señor sale a la calle y en una esquina ve a una mujer, se le acerca y le entrega 50 dólares. La mujer pone cara de sorprendida y le dice: -Oiga señor, que se ha creÃdo, son 100 dólares. -¡Pero el sacerdote me dijo que le diera 50 dólares! -¡Es que debe usted saber que el sacerdote es cliente antiguo! Envía a Facebook / Envía a Twitter |

