|
Un señor sube a un tren y va a sentarse junto a una monjita sin darse cuenta de que sobre el asiento hay un paquetito. Le dice la monjita: ¡Cuidado, cuidado, los huevos! — Llega un plomero a un convento a realizar un trabajo de fontanerÃa, se entera éste de que la madre superiora tiene un perico. El fontanero muy aficionado a los pericos le pregunta a la madre superiora que si el perico sabe pronunciar alguna frase. Por supuesto que éste perico habla perfectamente, comenta la monja. Envía a Facebook / Envía a Twitter |
Publicado por Amiret en Chistes, Religión el 27 Mayo, 2008
bromas, Chistes, chistes cortos, chistes religiosos, humor, ocio, risas
Pescando
En el circo
Chistes muy malos
Chistes muy machistas
Loquendo, chistes machistas

