Se estrella contra las rocas a casi 200 kilómetros por hora. En caída libre y ayudado por un traje especial este joven extremo dio un viaje que jamás olvidará, pues mientras planeaba se acercó demasiado a una pendiente de rocas superando la velocidad de 200 km/h, todo sumado a un buen moretón y dolor luego de salir con vida.